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En los años 60, el profesor Mischel de la Universidad de Stanford en Estados Unidos desarrolló un experimento que revolucionó la visión que se tenía de los factores que predecían que una persona pudiera lograr el éxito, tanto académico como emocional y social.
Tomó un grupo de niños de 4 años, les entregó a cada uno un marshmallow (golosina dulce y blanda) y les hizo la siguiente propuesta: Si eran capaces de esperar 20 minutos sin comerse el marshmallow, les daría otro marshmallow. Si no eran capaces de esperar y se lo comían, no les daría ninguna recompensa.



La estadística dice que dos de cada tres niños no aguantan la espera y se comen la golosina. Sólo un tercio espera para recibir el otro marshmallow. Lo interesante de todo esto es que pasados unos años, cuando estos niños ya estaban en la universidad o comenzando su vida laboral, descubrieron que aquellos que habían esperado por el otro marshmallow eran los más exitosos, los que tenían las mejores calificaciones y el mejor desempeño. Los dos tercios que habían sido incapaces de esperar eran los que tenían más problemas, peor desempeño y menos éxito personal y profesional.

El hallazgo más importante es lo que se ha llamado el Principio del Éxito, con el postulado de que las personas que tienen la habilidad para aplazar la gratificación son los más propensos a tener éxito. Todo esto tiene que ver con la disciplina personal de quien construye al largo plazo y prefiere tener una gratificación final más importante y no una recompensa en el corto plazo.

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Comentario de Alejandra Fernández el enero 16, 2010 a las 5:07pm
Que interesante ver las estrategias que asumen los nenes del video para superar la prueba; algunos olfatean la golosina, otros la tocan, otros miran hacia un costado...., todo para evitar la tentación de comerla. Pareciera que hay algo que opera que está relacionado con el deseo y la constancia... Lo que pondría en tensión es la afirmación que el principio del éxito está directamente relacionada con la disciplina personal, me parece que hay otros factores que influyen...
Comentario de Edita Martinuzzi el enero 13, 2010 a las 12:17pm
Hola Natalia,me he divertido mirando el video,vos fijate,el niño que se aguantó hasta que le dieron el otro,,luego se puso los dos en la boca y se los comió junto.....Recordé una familia que conozco muy católica ,reparte la comida en el plato de sus hijos,y nadie la toca hasta que la madre venga y todos recen dando gracias a Dios por la comida............me he fijado,los hijos hacen caso...los invitados empiezan a comer antes de rezar......no se si viene al caso...te mando un beso.....edita
Comentario de elizabeth crudo el enero 13, 2010 a las 8:37am
No se como reccionaria yo frente a un plato de canelones! Y soy grandecita, supongo que hay pautas, puntos, acuerdos o como puedan llamarse que se respetan en funcion de algo significativo. Para mi lo significativo esta relacionado con el ser y el bien o sea , ser bien. No se si la gente exitosa lo es porque logro correr tras un objetivo y concretarlo, La pregunta para mi es que es exito, y que es fracaso. Y siempre amigos creo que dejamos algo para tomar otra cosa sea o no garantia de exito. No acuerdo con sacrificar una vida en pos de un objetivo que no sea nuestro, sino social o cultural. En realidad noi acuerdo con sacrificar una vida, porque la vida es para ser vivida, no para ser exitosos ... que se yo, solo pensaba en voz alta...
Comentario de Diana Laura Caffaratti el enero 12, 2010 a las 11:58pm
A principios de los 60 conviví con una familia norteamericana que me resultaba culturalmente exótica para mis tempranos años de entonces. Entre eso que los hacía exóticos era la costumbre de consumir los malvaviscos (marshmallows) frente al hogar del living... Los disfrutaba enormemente.
Tanto me gustaban que estoy segura que me hubiera costado muchísimo superar la prueba del Profesor Mischel
Evidentemente, la mayoría de las personas que persiguen objetivos deben aprender a dejar para después todo lo que haga peligrar su consecución.
EN "El Alquimista", uno de sus capítulos refiere específicamente a este postulado con una parábola muy bonita.
Comentario de Adriana M. Sica el enero 12, 2010 a las 11:15pm
Pobrecitos!!!!
Que desafio!!!
Comentario de elizabeth crudo el enero 12, 2010 a las 9:02pm
Por favor no se enojen conmigo o enojense con cariño pero a mi me hace acordar al pobre perro de pavlov!

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