Excellere Consultora Educativa

En Guatemala sobran botellas y faltan ladrillos. En un país en el que no es fácil construir colegios se amontonan los envases de plásticos en los bordes de las carreteras. Algo falla cuando, por un lado, algo sobra y, por otro, algo falta. La ONG Hug It Forward observó la carencia y observó el exceso. La solución no tenía más remedio que encontrarse en el equilibrio. Habría que hacer colegios con botellas de plástico para sustituir los materiales de construcción que no tenían y eliminar los envases que le sobraban.

La organización empleó una alternativa al ladrillo llamada eco-block que consiste en llenar de residuos inorgánicos las botellas de plástico de bebidas y refrescos. La pieza sustituye al ladrillo como elemento de construcción y, para unir unos con otros, se utiliza una fina capa de cemento.

Hug It Forward, que ya ha levantado una docena de centros educativos, involucra a los niños en la construcción de las escuelas. Ellos recogen los envases PET de las calles y los rellenan con bolsas vacías de patatas fritas y residuos inorgánicos similares.

Es una forma de contribuir a la construcción del colegio y, a la vez, aprender la importancia del reciclaje y el cuidado del medio ambiente.

La organización lo plantea como un proyecto en el que “todos ganan”. El medio ambiente, porque se limpian las calles, el aire y el agua. Los animales, porque les quitan de la boca todos esos plásticos tóxicos que al final se acaban comiendo los perros, gatos, cabras, vacas… Los niños, por la educación que reciben, porque les ayuda a reducir su pobreza y porque les muestra que ellos pueden hacer grandes proyectos. La comunidad, porque todos contribuyen en un reto común y porque mejora la economía local.

La invasión del plástico Existe una isla flotante de botes y residuos de plástico que navega por el Océano Pacífico. No sería de extrañar que un escritor de ficción con sentido común acabara escribiendo una historia de un planeta paralelo hecho a base de botellas PET. Pero antes de que eso ocurra, algunas organizaciones como Hug It Forward alertan del abuso de este material y proponen alternativas para convertir un residuo en una pieza aprovechable. Es la teoría que promueve el modelo económico de la Blue Economy, basada en imitar los procesos de la naturaleza porque no generan residuos.

La organización asegura que, según The New York Times, los estadounidenses consumen 30.000 millones de botellas de plástico al año y tiran 2,5 millones de envases cada hora, de acuerdo con la web de Florida City of Clearwater.

En los países en desarrollo, el consumo de refrescos y bebidas envasadas en plástico ha crecido notablemente en la última década porque representan los mercados con mayor crecimiento para muchas multinacionales. Según un estudio de Dumpsoftdrinks.org, citado por la organización, en América Latina el consumo de refrescos ha crecido de 108 unidades al año en 1986 a 235 en 2006.

En Africa, esta cifra aumentó de 18 en 1986 a 37 en 2006, y las predicciones apuntan a que la invasión de PET seguirá avanzando. Según la ONG, “las multinacionales de refrescos están planificando agresivas campañas de publicidad en países como México, Egipto y China. Muchas veces, dirigidas a los niños y los jóvenes”.

Visto en Good.

En la pestaña VIDEOS mirá otro video sobre la construcción de esta escuela haciendo click acá:
 

Imágenes: Hug It Forward

Acerca del autor | Mar Abad

Mar Abad es redactora jefe de Yorokobu y subdirectora de Ling. Puedes seguirla en @marabad

Visitas: 599

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Excellere Consultora Educativa para agregar comentarios!

Participar en Excellere Consultora Educativa

Miembros

Insignia

Cargando…

Seguí a Excellere en estos sitios:

 

Videos

  • Agregar videos
  • Ver todos

Fotos

  • Agregar fotos
  • Ver todos

© 2018   Creado por Natalia Gil de Fainschtein.   Tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio